sábado, 29 de abril de 2017

Libertad para Higui


¿Quién es Higui?

Higui es una mujer de 42 años, trabajadora, amante del fútbol. 
El pasado 16 de octubre de 2016 fue atacada por 10 hombres, en el barrio Mariló de Bella Vista, una localidad de la provincia de Buenos Aires, Argentina. Un país donde cada 18 horas se produce un femicidio.

La golpearon e intentaron violentarla sexualmente, luego de múltiples amenazas y acoso.
Higui en su defensa, mató a uno de sus agresores.

¿Su delito? Ser MUJER, Ser POBRE y ser LESBIANA 

¿Su "error"? Haberse DEFENDIDO de una "violación correctiva; una práctica lesbofobica que tiene como intención "curar" a las mujeres lesbianas por su orientación sexual.

¿Su condena? Ser detenida, apresada y acusada por homicidio simple,
y que los hombres que la agredieron sigan libres.

¿Lo injusto? Ser revictimizada por un sistema judicial machista y clasista que defiende a los agresores y culpa a las víctimas, y que aunque establece en el artículo 34 del Código Penal argentino que "la violencia no es punible si se trata de defensa propia o de sus derechos", no ha sido tomado en cuenta en el caso de Higui.

Higui es hoy, mañana puede ser cualquier mujer, en cualquier lugar del mundo.
Higui actúo para defender su vida. 
Higui es INOCENTE.

¡Yo también me hubiese defendido! ¿VOS? 

#LibertadParaHigui #JusticiaParaHigui#VivasNosQueremos


viernes, 28 de abril de 2017

Traspasar el dolor

-Hay que traspasar el dolor. Me dijo mi psicoterapeuta hace unos meses atrás.
-¿Traspasar el dolor? Pensé.
Sí, no era una invitación a negarlo, ni evadirlo, era una exhortación a sentirlo, olerlo, tocarlo, mirarlo, escucharlo. Entender que estaba (está) ahí y que no es el TODO, si no una parte de mi que merece ser atendida.
HAY QUE TRASPASAR EL DOLOR. DEFINITIVAMENTE.
Hay que darle su lugar, su espacio en un mundo que nos invita a ser siempre fuertes, valientes, felices y operativxs. Como si ser positivxs tuviese que ser por fuerza un estado constante de la razón y el corazón.
Y ojo, no hablo de sufrimiento, hablo de dolor. De ese que aparece en las mañanas como un vacío en el estómago. De ese que sin avisar y en medio bus nos saca unas lágrimas. De ese que se siente cuando entra la nostalgia y los recuerdos atacan. De ese que llega cuando decimos adiós. De ese que seguramente hemos sentido infinidad de veces.
HAY QUE TRASPASAR EL DOLOR.
Hay que darse tiempo para abrazarlo conscientemente. Y darse tiempo para sanar. Ser amorosx con unx mismx, perdonarse y sobre todo serse leal. Comprender que como señalaba el filósofo chino Lao Tzu, “Hay un tiempo para adelantarse, y un tiempo para atrasarse; un tiempo para moverse, y un tiempo para descansar; un tiempo para ser vigoroso, y un tiempo para estar exhausto; un tiempo para estar a salvo y un tiempo para estar en peligro".
HAY QUE TRASPASAR EL DOLOR.
Darse cuenta que no siempre tendremos el control. Que hay que curarse al propio ritmo. Que no hay que apurar nada, por que no urge, por que no es mecánico.
HAY QUE TRASPASAR EL DOLOR.
Estar presentes, besar nuestras heridas, y por qué no amarlas también, para transformarlas en experiencias y sabiduría.

miércoles, 12 de abril de 2017

Rebelión



Acto revolucionario ese de mirarnos a los ojos y reconocernos.

Acto subersivo ese de abrazarnos y encontrarnos

Acto de sublevación ese de tomarnos de las manos y por primera vez sentirnos

Acto insurrecto ese de amar-nos