domingo, 5 de marzo de 2017

Reivindicación de la intensidad

Soy INTENSIDAD
Mi cuerpo es pasión demoleradora. Rio, amo, deseo, lloro, sufro. Llevo fuego encendido dentro.
Digo lo que pienso, y hago lo que siento. 

Soy profunda como el océano. Estoy loca, soy rara. Me gustan las cosas más extrañas.

 Por eso me perdono todas las veces que me censuré, que no aticé la llama.
Que disimulé tener miedo. 
Que negué el dolor profundo o la alegría voraz.

Me perdono por la veces que dije NO cuando quise decir SÍ y viceversa.

Me perdono lo besos no dados, 
 las palabras no dichas, la falsa indiferencia que me rompió el alma.
La rabia acumulada cada vez que yo misma me tapé la boca.

Me perdono someterme para no "incomodar"

¡Sí! Soy INTENSA, y no lo cayo. Ya fueron muchos los silencios. 
Llegó el momento de gritarlo:


¡Intensas del mundo uníos! Que a este mundo le falta poesía. Le falta corazón.

Benditas muertes


Agradezco a todxs mis muertxs y a todas mis muertes, por todos mis renacimientos.



En defensa de la verdad

"Desdudémonos" "Desnudémonos". Como decía Galeano arranquémonos las ropas y las dudas.
Hagamos de la sinceridad un ejercicio cotidiano, un acto político en defensa de la verdad.

Casa

Esta es mi casa, la dibujo y la borro tras cada mudanza.
Nunca se ve igual, ni siempre es la misma.
Conserva aroma a fruta fresca, a besos en conserva. Se pinta de añoranzas y de vez en cuando se destiñe cuando por el patio y sin aviso, la tristeza llega por sorpresa.

Mi casa se seca y se moja según lo decida el pronóstico del tiempo. En ocasiones se llena de flores y árboles, y a veces no hay semilla que germine en ella.

Mi casa se mueve, y se queda quieta, a veces se me escapa, pero siempre regresa.
Mi casa es luz y sombra, es sueño y pesadilla. Es ruido y es silencio.

Mi casa, esta casa mutable, que resiste al tiempo, alguna vez habitó en tu mirada.

Salvación

Que todo se nuble. Que cada rincón se llene de tinieblas.

Que el tiempo se rompa. Que la luz sea sólo un recuerdo imperceptible.

Que el cuerpo entre en ebullición, y se funda. Que se convierta en dolorosas partículas derramadas por todo el frío y desolado fondo.

Y cuando la muerte parezca ser la única salida, y cuando el ahogo sea la única sensación de vida, como por acto heroico, YO ME SALVE.

Otra poesía

Regaláme otra poesía tuya, para regresar del exilio. Quiero escuchar tu voz lejana llenando la memoria de tiempos felices.

Regaláme otra poesía tuya. De esas sombrías que comparten cicatrices y obscuridades. Quiero ver la luz oculta que traen con vos los momentos amargos, las soledades.

Regaláme otra poesía tuya para sentirte cerca. Quiero esa caricia que sólo vos con palabras sabés darme a la distancia.